17 sept 2009

Never stop

Tengo tantas cosas que me dan vueltas en la cabeza hace tanto tiempo y no sé cómo expresarlos.
Sí, sí. Me dan vueltas como una calesita, no me dejan descansar tranquila. Y cada día se agrega uno -o varios-. Yo creo que en algún momento de la vida a todos les pasa lo mismo.
Creo que todas las personas pasan por estos momentos en que la cabeza no para de girarles y girarles. Vueltas y más vueltas. Cuando nada permite que estemos quietos, que podamos estar en el equilibrio perfecto. Esta calesita cada vez de va agrandando más y más hasta que llega un momento en el que está muy llena y no se puede más. Es ahí cuando la persona no aguanta más todo lo que viene arrastrando y llevando todo este tiempo, y explota por completo. Todos esos problemas que estaban rompiéndole la cabeza salen, sea como sea, y son descargados -de la forma que sea posible, pero lo son-. Luego de esta explosión llega el momento en que empieza a buscar el equilibro, que está cerca -por supuesto-. Y así sucesivamente. Una vez que esncuentra el equilibrio, de a poco se va llenando de problemas, problemitas. A veces tarda un buen tiempo, a veces ese equilibrio, esa pequeña felicidad dura muy poco.
Es como un ciclo, como un círculo, empieza sigue todo un orden, se van dando las cosas, termina y desgraciadamente vuelve a empezar y así una y otra vez. Cuestión de nunca acabar.

Never Enough

1 comentario:

  1. te juro que re entiendo lo que estas diciendo. Sí, es típico. Te quiero amiga, pasenla lindo en lujan, sin mi (N)

    ResponderBorrar