La vida nos trae complicaciones, atajos, desvíos, ayudas, todo producto de nuestros actos. Pero hay cosas las cuáles ya no pasan por nosotros sino por algo más allá de lo que un hombre puede controlar -eso creo-. Algo que es inmodificable, que está escrito como debe ser, con principio, con final. A este algo yo lo llamo destino. El famoso y bendito destino, controla tantas cosas, emociones de las personas, tanto. A veces es tan lindo, todo "sale" como queremos, es hermoso no?, pero otras veces todo lo contrario, y allí es cuando caemos. Caemos y muchas veces nos cuesta mucho volver a levantarnos. Es más, hay veces que si no nos ayuda algún amigo, no podemos recuperarnos.
El destino todos lo tenemos desde el principio, desde que nacemos. Cada uno tiene el suyo. Nadie sabe cómo es su destino y mucho menos cualquier otro. Pero lo vamos descubriendo a medida que el tiempo pasa. Pero nunca vamos a saber cómo continúa. La mayoria de las veces sacamos conclusiones de cómo pueden suceder las cosas que se aproximan, pero nunca sabemos ni vamos a saber concretamente cómo serían las cosas. Sería aburrido, no? No tendría sentido vivir sabiendo qué es lo que te va a pasar. (Uno de los sentidos de la vida)
Esas veces que todo es tan feo, duro, perjudicial, doloroso, pero de esos dolores que realmente te modifican, hasta cambian, a veces, sólo a veces, la forma de pensar. Esas situaciones, en las que uno sabe que en cualquier momento todo puede cambiar completamente, de un momento a otro, por más que ya se sepa el final de esa historia, no se sabe concretamente cuándo es que va a suceder. Puede ser mañana o, tal vez, dentro de 3 meses. Pero también puede llegar a ser en 5 minutos o en 2 años. Y que de un momento a otro falte algo. Algo muy importante, algo indispensable para uno, (aunque nos demos cuenta después de haberlo perdido -las personas siempre valoran lo que tienen cuando lo pierden- no hace falta que sea material, ni tampoco que sea algo como por ejemplo una relación, sino que a veces hasta una persona muy cercana, como por ejemplo un familiar) y esto nos genera un cambio rotundo. Ya nos falta eso tan importante y se nos genera un gran vacío. Todo se altera a nuestro alrededor, todo se pone más tenso, triste, desierto, doloroso. Se produce ahí, algo como un "efecto dominó" y si esta situación principal está mal, desmejorando cada vez más, todo lo que se encuentra a su lado comienza a deteriorarse, más si el personaje principal es muy importante -aunque después lo va a seguir siendo, cuando todo se termine, pero es menos inquietante el saber que va a seguir estando aquí por siempre- pero todo tiene un final, aunque éste sea el más doloroso. Luego de habr perdido algo tan importante todo nos hace referencia a lo mismo. Todo lo relacionamos con lo que nos está pasando en ese momento.
Bueno, en realidad quiero llegar a decir que aunque ya sé que si tiene que pasar va a hacerlo, porque justamente, como dije antes el destino no se puede modificar, por más que hagamos todo lo posible para hacerlo si llegamos a lograr algo, vamos a lograr retrasarlo. Pero, siempre, al fin y al cabo el final llega. Nada es para siempre. Pero sólo pido que no sea de esa forma que ya todos nos imaginamos cómo va a ser. Y que ojalá no sea pronto.
Espero que aunque todos vayan a estar mal, peor de lo que están ahora, puedan superarlo lo más rápido posible, sobre todo esa persona en la que estoy pensando que está muy cerca mío siempre, y que siempre ha sido muy aficionado a esta persona, una persona espectacular, que siempre quizo que todos nosotros estemos bien y que siempre hizo todo lo posible para lograrlo, que ahora en este momento está pasando por una situación muy complicada, y los de su alrededor también estamos pasando un momento realmente horrible.
Tía te deseo toda la suerte del mundo, todos deseamos con nuestro pequeño corazón que tenemos que puedas recuperarte -aunque es muy complicado- lo único que queda, es tener fuerzas, muchas fuerzas, sobre todo vos. Sí, tenés que tenerte fe y ponerte a pensar lo que realmente sería mejor para vos, es decir si acá estás sufriendo o no. Pero, por favor te pido que hagas todo lo posible por estar bien y que seas muy fuerte. Te tengo fe tía, yo se que vas a poder. Te quiero muchísimo y me encantaría poder decirtelo ahora en este momento, perdón.
Muchas gracias por todo lo que hiciste por mí. Nunca voy a olvidar todas esas veces que me viniste a cuidar, que estuviste, que me contabas esos cuentos que yo siempre te pedía -y que por cierto, siempre eran los mismos jaja- (me acuerdo ese de la vaca de colores, que me encantaba, y que hasta el día de hoy me seguís recordando todas las veces que te hice contarlo) Qué buenos recuerdos me quedan tuyos. Y todas esas veces que me aconsejabas, sí, vos siempre con tus consejos y tus anécdotas tan interesantes que siempre tenías para contar, porque te pasaba de todo de jóven. Pero ya me fui por las ramas. En fin, te quiero muchísimo, fuerza que vos podés. Confío en vos. Mucha suerte.
Sos una de esas personas que jamás se olvidan.
Todo concluye al fin, nada puede escapar.
Todo tiene un final, todo termina.
Tengo que comprender, no es esterna
la vida. El llanto
en la risa, allí termina.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario