Hoy es uno de esos dias en los cuáles, en algún momento sin hacer nada, me encuentro pensando en vos -de nuevo-, preguntándome por qué últimamente estuve recordándote, por qué de repente en algún momento de mi vida empezaste a ser parte de mis preocupaciones y pensamientos, sin que yo me diera cuenta alguna, qué fue lo que me hizo pensarte, extrañarte, quererte o desearte. Y me doy cuenta de que siempre pensé que iba a poder manejarlo, que iba a ser lo suficientemente poco humana como para hacer que no me importes. Pero ahora, deteniéndome a pensar, me doy cuenta de que no sé si no sos tan importante para mí, si puedo ser tan fuerte como para que no me modifique absolutamente nada, como si no quisiera que las cosas hubiesen sido desde el principio de otra manera. Y lo peor de todo esto es que cada vez pienso un poquito más en vos, poco a poco creo que me voy enamorando de una persona que nunca va a existir, más que en mi imaginación. No voy a dejar que existas más allá de ella. Y espero no llegar a amarte en algún momento, por que sé que no lo harás vos, no quiero ser lastimada. No quiero. Siempre me pregunto por qué hago todo esto, por qué prefiero que las cosas sean así y no de otra manera. Pero nunca encuentro una explicación. Y estas dudas y más ya se convierten en una gran parte en un mar de inseguridades que poco a poco está sobrepasándome. A punto de ahogarme.
3 mar 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario