Cuando regreses no estaré aquí en este lugar, aunque siempre estaré esperándote. Pero la diferencia es que en ese instante de mi vida no creo aceptarte por más que muera por hacerlo. No voy a querer hacerlo, no creo querer hacerlo, ese es mi presentimiento -malo, por cierto-.
7 feb 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario