21 dic 2009

tonta, tonta, tonta

¿Por qué será que me cuesta tanto todo esto? No lo sé, ojalá lo supiera. Hace tiempo que estoy buscando una respuesta a todas las preguntas que se me cruzan por la mente día a día. Pero no, no encuentro absolutamente ninguna. Ya estoy cansada. Me resigno, me doy por vencida. Ya no sé si me importa tanto. Ahora es cuando pienso que no lo tendría que haber hecho y tendría que haber dejado que las cosas sigan como iban marchando, pero no. Como siempre, me metí, sin saber qué era lo que luego pasaría. Y por eso estoy así ahora, desorientada perdida, confundida. Ya no sé qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Ya no sé hasta qué límite llegará todo esto. Necesito ayuda. Pero tengo que esperar a que las cosas sigan marchando y sin meterme, esta vez. Dejar que las cosas sigan tal cual están ahora y no modificar nada. Pequeño detalle, esperar...No por favor, esperar no. Pero bueno, es lo único que me queda, sino la otra opción calculo que sería desaparecer -estaría bueno-.




Desespero de esperar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario